Por supuesto. Las pólizas de seguro complementarias a menudo cubren controles médicos preventivos prolongados que no son obligatorios por ley.
Ejemplos: exámenes de ultrasonido, análisis de sangre ampliados, detección de cáncer de piel o glaucoma.
Ventajas: Detección temprana de enfermedades, menor riesgo de tratamientos costosos posteriores y mayor seguridad para tu salud.