El seguro de responsabilidad civil empresarial protege contra reclamaciones de terceros por daños causados por su empresa, por ejemplo:
Lesiones personales: Un cliente se cae en su tienda.
Daños a la propiedad: Un comerciante daña la propiedad de un cliente.
Pérdidas financieras: Un asesoramiento incorrecto ocasiona pérdidas financieras para el cliente.
Sin esta protección, incluso los daños menores pueden poner en peligro la vida .